Ésta fue la frase mítica del año. Escena: los PJs, un mago elfo, una guerrero (no voy a decir la raza, por consideración al jugador… digamos humana) y un hechicero (lo mismo, digamos humano), junto con tres PNJs, una clériga/monje humana, un guerrero humano, un guerrero/pícaro, también humano y otro guerrero, esta vez un genasí de tierra (la aventura tiene de trasfondo el Escenario de Reinos Olvidados), acaban de tomar un
puesto de guardia lleno hasta arriba de goblinoides y han capturado a su bestia de guerra, un minotauro. Tras reponerse de sus heridas, y dejar al minotauro encerrado en una celda, atado con cuerdas y amarrado con grilletes a la pared, comienzan a interrogarle. El objetivo de los jugadores es sacarle toda la información posible de los monstruos de la zona. En cierto momento, el mago elfo pide a todos que salgan de la celda para interrogarle en solitario. Conocedores de los salvajes métodos del mago los demás PJs se retiran con el convencimiento de que le sacará la información sin tocarle un pelo. Y comienza el show.
El mago comienza a intentar sacarle la localización de una ciudad perdida en las Montañas Galena, en Damara. Un lugar que repugnaba, y aterrorizaba, por sus maléficas acciones a los magos Nar (invocadores de demonios, para más señas). El minotauro empieza a cagarse de miedo. El mago sigue presionando, incluso sacando cierta información que los demás PJs no saben y mencionando al jefe del minotauro. Y eso da la puntilla (nunca mejor dicho). El minotauro enloquece de pánico y entra en un estado de furia bersérker. Intenta liberarse a lo bruto (dificultad 30, modificador de fuerza +8). El Master indica que “bueno, si saco un 20 se libera”, ante la complacencia del PJ, seguro de los amarres del cornudo. El dado rueda por la mesa. Se para. 20. El minotauro, con un rugido aterrador se libera. El jugador (no el personaje, ojo) con cara desencajada grita ¡¡Ostias, se ha soltao!!, ¡¡¡¡ostias, que se ha soltao!!!! Carcajadas, gritos, todos hablando a la vez. El Master pide tiradas de iniciativa.
“Afortunadamente” el mago gana la iniciativa y se lanza el conjuro de invisibilidad, mientras blasfema a toda leche. Problema: la celda a penas mide 4 metros de lado y el minotauro tiene la aptitud de Olfato, que le permite detectar a criaturas que no ve perfectamente. Paf. El mago se lleva una empitonada que le deja a 0 puntos de golpe. Inconsciente. E invisible. Entre tanto sus compañeros corren al auxilio del infortunado que dijo que le dejaran solo. La primera en abrir la puerta es la guerrera. Y se encuentra con 40 centímetros de asta de toro, que ya la quisiera un Mihura. Resultado: clériga tratando de sanar a la maltrecha muchacha. Los demás PJs y PNJs consiguen, no sin esfuerzo, matar al torito bravo. Y ahora viene lo bueno. Entran en la celda, con los conjuros de curación preparados y… la encuentran vacía. Exacto. El mago sigue invisible. Por suerte o por desgracia, el genasí patea al postrado maguito y éste gime de dolor, con lo cual consiguen salvarle. Pero ahí queda la gran frase y la aún mejor anécdota, pobremente narrada por mí, en comparación con la situación real. Dedicado a Pablo, el mejor jugador del mundo, y a su maravillosa esposa:
¡¡OSTIAS, SE HA SOLTAO!!
DIOS! Qué momento glorioso para el mago, su gran ocasión de demostrar que es capaz de intimidar a toda una bestia terrible como es un minotauro y …. bueno, pues los allí presentes comprobamos cuan terrible puede ser estar solito ante semejante fiera currupia y tener un master que se caga cada vez que tira un dado para hacer pupita a un grupo.
Pobre mago, no ha vuelto a ser el mismo desde entonces. Hasta se ha casado para olvidar aquel momento (el jugador, claro, no el mago).
Por ello, me uno al brindis de Zoltainer, para Pablo y Magali:
¡¡ OSTIAS, SE HA SOLTAOOOO !!!
Firmado el Hechicero ejem… humano.
Left by GRUMAN on Junio 17th, 2006