Al ir a planear una partida hay principalmente dos tipos de partidas, las “realistas” y las “épicas”.
En las partidas realistas, los jugadores se enfrentan a enemigos de su mismo nivel, de manera que realmente, sin salirse de las reglas de juego ni tener que interceder el master por sus personajes la partida se pueda desarrollar.
En estas partidas los jugadores realizan acciones que podrían hacer en la vida real de estar en la misma situación. Dialogar con un personaje, luchar con una espada. En estas aventuras la historia suele desarrollarse de manera más lineal y previsible, sin muchos giros argumentales. Tiene el encanto de que realmente las tiradas de los dados son los que están decidiendo el futuro de tu personaje y los jugadores están mas en control de la situación. Son partidas mas orientadas a crear la ilusión del mundo en el que se desarrollan. Los jugadores controlan su destino.
En las partidas épicas el objetivo al que se dirigen los personajes suele ser grandioso y de aspecto irresoluble. Evitar el Amageddon, Destruir a un ejército de no muertos liderados por una nemesis que cabalga un dragón de hueso, lograr escapar de la trampa ilusoria que es sus vidas cuando en realidad están atrapados en otra dimensión por un conjuro.. En este tipo de partidas los jugadores no pueden directamente, con sus propios medios, resolver el problema. Siempre dependen de algún detalle argumental que ha puesto el master para que la situación pueda sarlir bién y ganen los heroes. Algo asi como un artefacto ultrapoderoso y misterioso que guarda el rey de los no muertos bajo su almohada, o un tomo arcano de pastas de piedra en el que viene la formula para construir el cojo-nomicrón-reticulante que se encuentra en la morada del Dragón Arcano.. En este tipo de partidas los personajes se ven envueltos en situaciones que escapan a su control y que no pueden evitar, básicamente es como una modificación del entorno para pasar de ser un entorno simple y lineal como: “estais en un pueblo y unos barbaros lo están atacando” a “Dohe el Dios Mago de nivel 20 golpea la tierra con su vara astral y la tierra empieza a temblar mientras del suelo salen columnas de fuego. A una orden de Gromingler, el Rey paladín, su ejército de Paladines cabalgagrifos cargan hacia las hordas de no muertos de Yvetot, el cual lo observa todo desde su Draco-Cadaver-Ciudadela-Voladora de mas de 2 kilometros. Nalfeim reconoce el colgante que lleva Dohe al cuello. Es la cachipompa-tubular! lo único que podría liberar al Dragón Dorado de su guarida para lanzar el conjuro de Los caballeros del zodiaco! ¿Que haceis?”
Lectores de la torre de zoltainer, ¿Que tipo de partidas preferís?